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Discurso del 12/04/93 ( también en SaiBabaDice/26/44 ) | 12 de Abril de 1993
Sai Sruti, Kodaikanal
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Este discurso no se publicó en la serie 'Sathya Sai Speaks'. Se publicó en
Sanathana Sarathi, December 2016.
El adorno de la mano es la caridad (danam). La joya del cuello es la verdad. El adorno de la oreja es escuchar los textos sagrados. Aparte de estos, el hombre no tiene ningún otro ornamento. Una persona que luzca estos adornos no solo será la forma misma de la belleza, sino que sentará un ideal para la sociedad.
El cuerpo tiene cinco elementos. Frecuentemente emite malos olores. Nadie puede anunciar en qué momento el cuerpo se inactivará. Para este cuerpo efímero, transitorio, temporal, los verdaderos adornos no son los físicos. Los únicos adornos verdaderos son los sagrados, permanentes y auténticos. Desde la antigüedad los seres humanos siguieron prácticas espirituales, logrando la paz y la seguridad. Hoy el hombre no tiene paz, aunque tenga riqueza, educación, posición y autoridad.
La paz (shanti) solo está disponible en la envoltura de la vida (pranamaya kosha) y a lo largo del plano de la mente (manomaya kosha). En el mundo exterior no se ve ninguna paz. La paz está contenida dentro de la envoltura de la mente. El hombre puede lograr la paz cuando desarrolla la visión interior.
El valor de la verdad se expresa en nuestras palabras. A través del cuerpo debemos hacer actos honestos; la rectitud (dharma) emana del cuerpo. De la mente proviene la palabra, el servicio (seva) y la paz (shanti). La verdad, la rectitud y la paz son la auténtica forma del ser humano; no es necesario ganarse por separado la rectitud, ni acudir a los mayores en busca de rectitud.
Los sentimientos interiores se expresan exteriormente, y eso es la verdad. La verdad así expresada debe ser practicada por el cuerpo, y eso es la rectitud. Mediante la rectitud, el cuerpo confiere paz a la mente. Sathya, dharma y shanti (la verdad, la rectitud y la paz) son una trinidad. Esto es importante. Purificar estos tres valores es la principal responsabilidad del hombre. La verdad, la rectitud y la paz son las principales responsabilidades que el ser humano debe cumplir.
¿Qué es prema? El amor surge del plano mental y de la envoltura de la bienaventuranza (anandamaya kosha). La naturaleza del amor que proviene del plano mental y de la envoltura de la bienaventuranza purifica los instrumentos interiores (antah karana). Fluye como una corriente subterránea, a través de la verdad, la rectitud y la paz.
¿Qué es la no violencia (ahimsa)? La no violencia proviene de la envoltura de la bienaventuranza. Surge de la bienaventuranza, no de la práctica. Sathya, dharma, shanti, prema, ahimsa. La verdad, la rectitud, la paz, el amor y la no violencia son los cinco princpios vitales, son las cinco envolturas y son los cinco elementos.
Actualmente, estos valores están ausentes en los seres humanos. De la mente emerge un pensamiento, la boca pronuncia unas palabras, pero la conducta los contradice a ambos. Las palabras y las acciones son contradictorias. Falta una verdadera personalidad humana. En los malvados hay desarmonía entre pensamiento, palabra y acción. Ellos tienen forma de seres humanos, pero no experimentan los valores humanos en su vida cotidiana. Por esta razón el mundo se halla hoy en la actual tendencia.
Todos los seres humanos tratan hoy de ocultar sus sentimientos. Así obstruyen la verdad. No solo la obstruyen, sino que son incapaces de practicarla. El hombre es atraído por la falsedad. Se ha convertido en práctica habitual ver imágenes mezquinas y bajas. También es práctica habitual prestar oídos a chismes baratos y hacer acciones baratas. Debido a estas prácticas, el hombre es incapaz de creer en la verdad. Aún en caso de que tenga fe, le resulta imposible practicarla.
¿Qué es el valor humano? Los valores humanos son aquellos que los harán ir desde la posición de “yo” a la posición de “nosotros”. Los harán ir a la posición de “yo soy aquello” (soham). Indaguen claramente cuánta santidad hay alrededor de la Verdad. Analicemos la palabra “verdad”. Sathyam es sath-ee-yam. Sath es el aliento vital (pranam). La partícula “ee” significa el alimento (ahara o anna). “Yam” significa el Sol (Surya). El conjunto es Sath-ee-yam, es decir sathyam. La verdad significa el aliento vital, el alimento y el Sol.
Para la vida es necesario el alimento, y el alimento es creado por el Sol. Gracias a los rayos del sol disfrutamos de la vegetación y las cosechas. Es responsabilidad del hombre hacer buen uso del alimento que el Sol ha creado para mantener la vida.
Analizando alfabéticamente, la verdad (Sathya) tiene tres letras: sa-tha-ya. Si las ordenamos en sentido inverso es ya-tha-sa. “Ya” significa yama y niyama, la disciplina interior y exterior. Estas son prácticas que redundan en thapas (austeridades), donde está la partícula “tha”. Así, el individuo puede visualizar a la Divinidad, es decir, “sa”, Sarveshwara, Dios mismo. “Sa” también indica a Sathyaswarupa, la forma de la verdad, es decir Dios.
¿Qué es Yama-Niyama? En este caso, Yama no significa el Dios de la Muerte. Significa ahimsa, la no violencia. Significa sathya, la verdad. Significa asteya, la abstención de robar. Significa brahmacharya, el celibato. Significa aparigraha, no aceptar nada de nadie. Estos cinco valores son Yama (filosofía del yoga de Patanjali, 11:30)
A continuación, Ahimsa, la no violencia. ¿Es esto herir a algún ser? ¿Es hacer llorar a alguien? Estas acciones malvadas son la violencia. Aquello que se hace con pureza de pensamiento, palabra y ación (trikarana suddhi) es la no violencia. Ustedes no deben lastimar a nadie mediante la mente, la palabra ni el cuerpo. No deben pronunciar palabras que lastimen. No deben lastimar mediante el cuerpo. No deben albergar malos pensamientos en la mente. No solo pureza de cuerpo, palabra y mente, sino armonía de estos tres: esto es la no violencia.
¿Qué es la verdad? Aquello que es invariable en el pasado, en el presente y en el futuro. El único que no cambia en estos tres tiempos es Dios. Dios es la forma misma de sath, (la existencia) y chit (la consciencia), y la combinación de estas dos da como resultado ananda (la bienaventuranza). Sat es la invariable forma de Dios, sin atributo alguno y resplandeciente, sin aberraciones. Puede haber algún cambio en las palabras y acciones de Swami, pero Él lo simula para reprender a los chicos; en Su corazón no hay ira.
Ustedes interpretan todo según sus propios sentimientos. Para la persona de mente estable, el Uno Mismo (el Atma) se ve puro. Cuando hay agua serena, no hay viento ni polvo, el reflejo del sol en el agua se ve claramente. Si el agua se mueve por el viento, el reflejo del sol también parece moverse. Para las mentes vacilantes, Dios parece moverse, cambiar. Sepan que Dios no cambia. Solo en su reflejo puede haber cambios, en razón de una mente vacilante. El sol no se mueve, solo su reflejo lo hace, cuando hay viento o si el recipiente es agitado.
El reflejo del sol también se altera por el polvo, la suciedad. El sol no se ha ensuciado; la suciedad está en el corazón, si este se llena de enseñanzas erróneas, malos pensamientos, sentimientos malvados. Si quitan todo eso verán que Dios es siempre puro, siempre estable, siempre sereno. Los resposables del cambio, la suciedad, son los sentimentos mentales. Dios no cambia en ningún tiempo, pasado, presente ni futuro.
Chit significa el conocimiento pleno (paripurna jnana). Cuando leemos algún texto creemos tener conocimento, o ser eruditos, o sabios. ¿A qué se puede llamar sabiduría? Ustedes piensan que es tener la esencia de todos los textos, pero los textos son solo fracciones: los Vedas son fracciones, los Upanishads son fracciones, el Brahma Sutra es una mínima fracción. Todas son fracciones mínimas. De la sabiduría infinita, tienen solo un pequeño fragmento; esto no es la sabiduría, no es la consciencia. Cuando comprendan qué es la consciencia, comprenderán lo que es el conocimiento total, la sabiduría total.
(Swami muestra la punta de un pañuelo) Si alguien pregunta qué es esto, la respuesta es “un trozo de tela”. El ego de ustedes se agranda porque han llegado a saber que esto es un trozo de tela. Pero esto no es la consciencia. Cuando despliego todo el pañuelo, si pregunto qué es, la respuesta es “¡un pañuelo!”. No podían saberlo, conociendo solo una punta. Ustedes deben llegar a tener la sabiduría total.
Solo Dios tiene la sabiduría total, nadie más la tiene. Es como el espacio infinito (akasa), o el cielo, o el insondable océano. El cielo y el mar son azules. Se suele representar a Dios con el color azul, pero si Dios naciera de color azul lo mantendrían en una exhibición. No se trata del color azúl, sino de sus capacidades y potencialidades, que nadie puede comprender ni describir. Está más allá de las palabras, más allá de la mente.
Dios existe eternamente (sat), Dios es la sabiduría (chit); cuando unificamos a ambas adquirimos la permanente bienaventuranza (ananda). La bienaventuranza permanece siempre igual, siempre dichosa, nunca declina. Para tenerla, debemos preservar en el corazón la forma de la verdad (sath).
Cuando combinamos a ambas (sath y chit) la bienaventuranza (ananda) surge naturalmente. Ocurre como con el azúcar, cuya cualidad de dulzura puede comprobar cualquiera que la pruebe. Mezclada con cualquier elemento, otorga su dulzura: la harina de arroz se hace dulce, la harina de lentejas se hace dulce. La sabiduría en los Upanishads surge de la misma manera.
El amor está en todos. ¿De dónde proviene? Es amor divino, es el reflejo, reacción y resonancia de Dios.
¿Qué se entiende por chit (la sabiduría, la consciencia)? Si mezclan sal con el agua, esta se pone salada; si mezclan azúcar, se pone dulce; si mezclan algo amargo, se pone amarga. Ustedes están mezclando chit con sentimientos mundanos, y por eso están inquietos, enfrentan dificultades y pérdidas. Lo que deben hacer a toda costa es mezclar sath (la verdad) con sabiduría (chit); entonces surge la bienaventuranza (ananda). Esta no es del mundo, no es física, no es ciencia, ni es un derivado del pecado (papa). Esta bienaventuranza es divina; Dios tiene estas tres cualidades que son permanentes: sath, chit y ananda.
La forma (rupa) y el nombre (nama) cambian continuamente. El nombre de cada uno no es de nacimiento, sino que se lo han dado sus padres. Dios creó la arcilla y creó el agua; el alfarero creó la olla y el plato. Dios creó el mundo, Dios creó la consciencia (chaitanya). Los padres crearon al hijo. Los padres son como el alfarero, pero la consciencia es un poder divino. Las ollas se rompen, los nombres cambian, no son permanentes. Sath, chit y ananda son permanentes.
Dios es permanente. Su nombre es satchitananda. ¿Cómo adquirir satchitananda? Debemos conocer nuestros valores, debemos seguir nuestro camino. Debemos dar expresión a nuestros sentimientos, no ocultarlos, porque se echan a perder. Hay que expresarlos en palabras, y lo que es expresado debe ser practicado. Esto es la verdad, la rectitud y la paz (sathya, dharma y shanti).
La paz está relacionada con la mente. La rectitud está relacionada con el cuerpo. La verdad se expresa con la palabra. En la verdad o Sathya (Sath-ee-ya) tenemos “sath”, la fuerza vital (prana); Tenemos “ee”, el alimento (anna) y tenemos “ya”, el sol. Nuestro corazón debe brillar como el sol. Si se interponen las nubes, no se puede negar que el sol esté brillando; cuando las nubes pasen, veremos el sol. Todas las nubes son pasajeras, ninguna es permanente.
El corazón (hridaya) es el sol. El Uno Mismo (el Atma) es el brillo del sol. Los sentimientos mentales son las nubes. A veces, las nubes son muy espesas, por sentimientos muy fuertes, y ustedes pueden llegar a creer que el Uno Mismo no existe. Esperen, no se apresuren. Si se apresuran, el futuro estará lleno de oscuridad. Sean pacientes; el apresuramiento provoca perdidas y preocupaciones. Esperen, no cambien su objetivo.
Concéntrense; eso es prana shakti; esta visión invariable es la que mencionan las ocho partes del yoga (ashtanga yoga). El poder de la meditación es dhyana shakti. Finalmente, tenemos la fuerza de la sociedad.
Concéntrense en el sol (el Uno Mismo, el Atma). Cuando las nubes pasen, verán el sol. No se desanimen cuando hay nubes. Manteniendo su visión, experimenten la materia en la creación, con un sentimiento divino. Así tendrán paz y seguridad. En la vida humana debemos valorar la verdad, la rectitud, el amor y la paz. El alimento, la mente, la bienaventuranza y el conocimiento supremo están en las cinco envolturas: annamaya kosa, pranamaya kosa, manomaya kosa, vignanamaya kosa y anandamaya kosa.
La paz (shanti) proviene de la envoltura del aliento vital (pranamaya kosha) y de la envoltura de la mente (manomaya kosha). La verdad (sathya) proviene de la envoltura de la sabiduría (vijnanamaya kosha). La rectitud (dharma) proviene de la envoltura del alimento (annamaya kosha). El amor (prema) proviene de la envoltura de la mente (manomaya kosha). La no violencia (ahimsa) es el único valor que proviene de la envoltura de la bienaventuranza (anandamaya kosha).
Ahora, de aquellos cinco pasamos a estos tres: el cuerpo burdo (sthula deha), el cuerpo sutil (sukshma deha) y el cuerpo causal (karana deha). El cuerpo físico es burdo, corresponde a la envoltura del alimento. Si comen bien, aumentan de peso, por ejemplo 25 kilos. Si no comen, bajan de peso, 10 kilos. El cuerpo es como un neumático de camión: si le dan aire se hincha. Es inerte. Tal vez tengan dudas: ¿si es inerte, cómo es que crece? Les daré un pequeño ejemplo.
Barren su casa todos los días, y vierten el polvo en un pozo. Al cabo de un mes, se habrá juntado una pila de polvo. El cuerpo es como ese pozo, solo que en lugar de de polvo lo llenan de idli, sambar, etc. Para ese crecimiento, la consciencia (chaitanya) no tiene nada que ver. El cuerpo es la envoltura del alimento, y es el cuerpo burdo (sthula deha).
Pranamaya (la fuerza vital), manomaya (la mente) y vijnanamaya (la sabiduría), estos tres se combinan para formar el cuerpo sutil (sukshma deha). Anandamaya (la bienaventuranza) forma el cuerpo causal (karana deha), que es el testigo de todo.
En el ser humano, los valores de la verdad, la rectitud, la paz, el amor y la no violencia no pueden ser importados ni exportados. Están dentro de nosotros. Si hacemos un sincero esfuerzo, salen a la luz abiertamente. No hay nada en este mundo que no esté presente en el ser humano. La Divinidad está dentro de la vida humana.
Tenemos que reconocer los múltiples modos en que la Divinidad está presente en la vida humana. Está presente en el cuerpo burdo, en el cuerpo sutil y en el cuerpo causal. El cuerpo causal se puede llamar “consciencia integrada constante”. Esta consciencia (chit) es invariable. Está presente en nuestras palabras, en nuestras acciones y en nuestros sentimientos. Si ustedes comprenden, investigan, indagan en la espiritualidad tendrán la divina bienaventuranza. Mañana Swami hablará de cómo Dios reside en estas tres formas, dentro de la vida humana.
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